miércoles, 7 de agosto de 2013

0 El perro de los Baskerville, de Arthur Conan Doyle (1902)


La repentina y misteriosa muerte de sir Charles Baskerville, adinerado benefactor de su comunidad, ha suscitado el temor y la intranquilidad de los habitantes de Devonshire, quienes aseguran que la muerte del filántropo está relacionada con una antigua maldición que pesa sobre la familia Baskerville desde hace cientos de años. El doctor Mortimer, amigo del fallecido, es quien recaba las primeras pistas para aclarar esta tragedia, pero pronto se da cuenta de que no se enfrenta a un asesino común: el responsable de la muerte de Baskerville parece ser una criatura traída del inframundo, “un animal enorme y negro con forma de perro, aunque mayor que ningún otro jamás visto”. Aunque Mortimer quisiera no creer en este ser infernal, su macabro aullido se puede escuchar por el páramo tanto de día como de noche. El monstruo debe ser detenido antes de que cobre la vida de su siguiente víctima: Henry, el último miembro de la familia, quien ha llegado a la tierra de sus antepasados para tomar posesión de la casa que durante siglos han habitado los Baskerville. Así, el doctor Mortimer decide acudir con la única persona capaz de resolver este misterio: el legendario e inigualable Sherlock Holmes.

Nos encontramos ante una de las más extraordinarias novelas de detectives que se hayan escrito, y para muchos, la más grande aventura del famoso detective de la calle Baker, Sherlock Holmes y su socio y amigo, el doctor John Watson. Por cierto, quienes injustamente suelen subestimar al doctor Watson y catalogarlo como mera comparsa de Holmes, en esta aventura descubrirán que el noble y refinado doctor Watson es mucho más intrépido, atlético y perspicaz que como lo suele mostrar la cultura popular. Por supuesto, es difícil estar a la misma altura que Sherlock Holmes, un personaje que no necesita mayor presentación.

Sin duda alguna, Holmes no sólo es el detective de ficción más famoso de todos los tiempos, sino uno de los personajes más sorprendentes e interesantes de la literatura moderna. Su astucia, su incisivo y muchas veces torcido sentido del humor, su inigualable capacidad deductiva, su maestría con la lógica y su enorme cúmulo de conocimiento sobre ciencias y artes han sido el sello inconfundible del célebre detective por más de un siglo. Y no sólo eso: durante mucho tiempo, las habilidades y el método holmsiano establecieron el canon de todo buen detective, tanto en la Literatura como en la cultura popular, e incluso hasta la fecha el personaje creado por Arthur Conan Doyle sigue ejerciendo una enorme influencia: el personaje televisivo Doctor House, el superhéroe de historietas Batman y el investigador medieval Guglielmo da Baskerville son solo algunos de los ecos de Sherlock Holmes en la ficción contemporánea.

El enorme éxito que en tan solo unos años alcanzaron las historias de Sherlock Holmes fue abrumador y extenuante para su creador, Arthur Conan Doyle, quien agobiado por la sombra de Holmes, intentó poner fin al personaje en 1893, en el relato El problema final. Sin embargo las encendidas reacciones de los seguidores del detective lo obligaron a escribir una nueva historia en 1901, tras ocho años de no haber escrito nada sobre él. Sin saberlo, Conan Doyle escribiría así la aventura que inmortalizaría al personaje que tanta ofuscación le había provocado y que consolidaría definitivamente el genero policíaco: El perro de los Baskerville.

Esta emocionante historia de asesinatos, maldiciones y seres espectrales, nos llevará a los tenebrosos y yermos páramos de Dartmoor, en el centro de Inglaterra, donde guiados por el intrigante relato del doctor Watson, descubriremos que nada es realmente lo que parece. Echando mano de una prosa ágil y cautivadora, Conan Doyle logró una magnifica obra que nos revela la constante tensión entre la superstición y la ciencia, entre lo paranormal y lo terrenal. Sin duda, es un caso que sólo el detective más grande de todos los tiempos podría resolver. Elemental. 

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

The Readometer Project Copyright © 2011 - |- Template created by O Pregador - |- Powered by Blogger Templates